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La conformidad es una palabra que no existe en el vocabulario para la imaginación del hombre, así como la reinvención. Desde que las sociedades antiguas empezaron a sumar las tendencias estéticas y de belleza a sus culturas, todo ha sido distinto para el propósito de las fábricas. Los dispositivos dedicados al cuidado del cuerpo que antes estaban solo al alcance de la clase alta, hoy día se encuentran alrededor de nuestra realidad; en cada espacio, en cada mercado.

Dentro de la belleza, como ya lo habíamos mencionado, existen procesos más populares que otros, pero para referirnos a uno específicamente, no puede haber otro que el afeitado y sus herramientas, y es en este segundo tema donde enfocaremos la palabra ‘reinvención’. Los instrumentos para la remoción de vellos son muchos; cada uno acoplado a contextos distintos. Inicialmente, las civilizaciones pioneras en el mundo, empleaban objetos filosos sobre sus pieles para rasurar el pelo que estaba de más, y hoy, teniendo ese concepto de base, es que tomaron camino las empresas manufactureras para brindar aparatos cada vez más eficientes.

Comenzando por lo más común dentro de casi cualquier casa del mundo; la maquinilla de afeitar, el artilugio clásico que contiene entre 3 y 5 mini navajas que rasuran los vellos de la piel. Este producto, el cual solo consiste en un pequeño mango plástico de 12 centímetros, está presente en el día a día de las personas que buscan tener un cuerpo libre de vellos molestos o de, por ejemplo, barbas arregladas. Su económica oferta ante su alta demanda, la convierte en el producto más popular para el afeitado. Pero ¿Cómo se pudo mantener la ‘reinvención’ en este caso? Todo gracias a la implementación de la electricidad, y así conocimos la máquina de afeitar, la cual mantuvo el protocolo anterior, pero esta vez el proceso no requería de una fuerza de fricción tan considerable, ya que era la misma máquina la cual se encargaba de todo.

Para el resultado más a profundidad que se pueda conseguir, el afeitado retomó su origen más antiguo: la depilación, y aunque la idea continúa siendo la eliminación de los vellos, la depiladora emplea técnicas mediante la extracción del folículo específicamente desde su raíz. Una depiladora eléctrica puede ser el artefacto ideal para aquellos que necesitan tener una piel limpia y depilada en pocos minutos y, lo más positivo, con resultados magistrales.

depiladoraAunque la depilación suele ser por cera, hay otros procesos que garantizan permanencia en los resultados, y es aquí donde actúan las depiladoras láser; una pequeña máquina que rescata la idea de la tecnología con luz para hacer que la reproducción de vellos, una vez realizado el rasuramiento, no vuelva a aparecer.

La máquina de afeitar es el modelo más rentable en el mercado, y es la idea base de los nuevos modelos y esquemas para el afeitado que resultan más factibles para los usuarios. Su gran desarrollo dispone, por ejemplo, de otro artefacto conocido como la afeitadora corporal, la cual no se centra en un sola parte de la piel, ya que su corte y definición la moldean a cualquier parte o extremidad del cuerpo.

La elección está en el comprador, y lo mejor es que cada producto se adecúa a situaciones diferentes. Afeitarse nunca había sido tan sencillo.