Cómo mantener tu afeitadora eléctrica en la mejor forma

Sin importar la marca o el precio de una afeitadora eléctrica, siempre se recomienda tratarla con mucho cuidado para conservarla en buen estado y prolongar su durabilidad.

Existen muchas formas de lograr ambos objetivos. No obstante, hay tips sencillos que permiten extender el uso de una afeitadora eléctrica, y que al pasar el tiempo, conceden seguir utilizándola como la primera vez. Dentro de esos consejos tenemos:

Limpieza de la navaja

Golpear estos instrumentos contra el lavamos es un error que la mayoría de las personas cometen al momento del afeitado. Lo que no saben es que ese hábito impulsa a que las piezas del cabezal sufran un daño irreparable. Además que puede estropear la precisión de la máquina. Basta con dejar que el agua caiga sobre el cabezal de la afeitadora y esperar que caigan todos los vellos. Algunas veces suele ser desesperante, pero la espera valdrá la pena.

Secado de la máquina

En ningún caso secar con una toalla el cabezal de la afeitadora es recomendable pues influiría directamente en la disminución o eliminación total del filo de las navajas, produciendo cortes indeseados en el rostro o cualquier otra parte del cuerpo. Tampoco es correcto guardarla estando mojada en un sitio cerrado debido a que la oxidación y el mal olor se convertirían en sus principales características. Lo ideal es esperar que se seque en un lugar abierto y después guardarla.

Ubicación de la afeitadora

Dentro de los errores comunes que se cometen a la hora del afeitado es hacerlo durante la ducha. Ciertamente es más cómodo y rápido, pero sucede que por descuido o comodidad la dejamos allí. Particularmente en el baño, la afeitadora nunca se secará, y por ende, la humedad será la principal responsable de su deterioro y oxidación.

En este sentido, evita afeitarte mientras te bañas, y si lo llegas a hacer, asegúrate de no dejarla en el baño, sino más bien en un lugar fresco, a temperatura ambiente.

Lubricación de las cuchillas

Comenzar el afeitado sin previa lubricación de las hojas de afeitar impide que la máquina funcione del modo adecuado. Si se hace frecuentemente, el mal funcionamiento de la afeitadora se estaría impulsando. Por lo tanto, utiliza unas gotas de lubricante, o en su defecto, un poco de aceite. Con cualquiera de estas opciones deberás untar las cuchillas y en seguida ponerlas a trabajar. Hazlo durante algunos segundos, no hace falta que pases minutos en esa operación.

Preservación de la afeitadora

El método por excelencia para conservar una afeitadora eléctrica es desinfectándola con alcohol cada vez que se use. Asimismo, darle valor a la tapa protectora, pues para algo fue diseñada. Finalmente guardarla en su estuche, allí estará segura.

No es un secreto que las afeitadoras eléctricas son más fáciles de usar y brindan excelentes resultados en comparación con otros tipos de máquinas. Aunque la verdad es que si se usan siguiendo los pasos anteriores, tanto el resultado final del afeitado como el mantenimiento de la misma máquina será mejor.